El oído del alma

“Entramos en un cuento a través de la puerta del oído interior. El relato hablado toca el nervio auditivo que discurre por la base del cráneo y penetra en la medula oblonga justo por debajo del puente de Varolio. Allí los impulsos auditivos se transmiten a la conciencia o bien al alma, según sea la actitud del oyente.

Los antiguos anatomistas decían que el nervio auditivo se dividía en tres o mas caminos en el interior del cerebro. De ello deducían que el oído podía escuchar en tres niveles distintos. Un camino estaba destinado a conversaciones mundanas. El segundo era para adquirir erudición y apreciar el arte y el tercero permitía que el alma oyera consejos que pudieran servirle de guía y adquiriera sabiduría durante su permanencia en la tierra.

Hay que escuchar por lo tanto con el oído del alma, pues ésta es la misión del cuento.”

Clarissa Pinkola Estés. Mujeres que corren con los Lobos. 1992. Ediciones B .Barcelona 2001

Diseño Sonoro vs Musicalización

El diseño sonoro es el conjunto de técnicas, operaciones y procedimientos que tienen por objeto construir el universo sonoro ficcional de una propuesta escénica o un relato audiovisual.
Dentro de este conjunto las técnicas mas frecuentemente utilizadas son: la composición de música original, la edición de músicas preexistentes, la grabación de efectos sonoros requeridos por la escena o el texto, la utilización de instrumentos musicales en vivo (ya sea ejecutados por músicos o bien por los mismos actores) y la construcción de dispositivos sonoros específicos.

Una misma propuesta suele requerir mas de una o varias de estas acciones, por lo que la labor del diseñador de sonido escénico no puede limitarse a un conocimiento específicamente musical, debe saber comprender y dialogar con otros lenguajes técnicos, estéticos, escénicos, y prácticos. Así como trabajar en comunión con un director y en concordancia con un criterio general.
La labor implica también proponer soluciones a problemas y necesidades específicos de los actores, de la escena y la urgencia dramática, teniendo en cuenta el espacio acústico, las prestaciones y limitantes del equipo técnico y el presupuesto disponible.

Diseño sonoro no significa lo mismo que musicalización, que es usar músicas preexistentes para acompañar una propuesta teatral o audiovisual.
Componer música original tampoco es necesariamente plantear un diseño sonoro. Parece sutil la diferencia pero no es lo mismo subir al escenario música ajena y resignificarla que usar una que nació para ese fin específico.
Por diseño sonoro comprendemos a la estetización del conjunto total de eventos sonoros que suceden en una propuesta: música, voces, acciones, efectos, etc.

El diseño sonoro, la música original y la musicalización son herramientas distintas.  comprender bien las diferencias y posibilidades de cada procedimiento nos dará ventajas estéticas al montar un espectáculo.

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