Sonido y construcción de sentido

El acto de oír implica siempre hacer un recorte selectivo del entorno sonoro poniendo nuestra mayor atención solo en una parte de la información, en solo algunos de los eventos sonoros que nos rodean. Hacemos una selección sonora contínua que deja sin atención consciente a sonidos mínimos, tenues o fuera del campo de nuestro interés. Pero a pesar de nuestra selección los sonidos que nos rodean están ahí, ocurre que las orejas no tienen párpados (falta cita) y no tenemos forma natural de evitarlos, suenan, suceden alrededor formando una constante nube conceptual y de información del entorno ya sea espacial, corporal, sensorial, cultural, geográfico, o estético. Toda esta información va adquiriendo sentidos en tanto los eventos sonoros se acumulan y suceden consecutiva, alternada e ininterrumpidamente. Como mecanismo de defensa frente a ruidos cotidianos en las ciudades los individuos encontramos mecanismos de barrera externos y artificiales como auriculares y reproductores portátiles, pero también desarrollamos cierta capacidad de abstraernos y limitar nuestra atención selectiva consciente a aquello que nuestro cerebro considera útil, necesario o bien placentero de ser oído, y dejar en planos mas lejanos de la atención a los eventos sonoros inevitables del entorno. Esta distinción de planos por parte del oyente, constituye una construcción de sentido.

El sonido escénico como propuesta estética

En el marco de las artes escénicas los eventos sonoros que se suceden en el transcurso de la representación han sido previamente seleccionados, curados, compuestos, entrenados y ensayados para reproducir una partitura particular de eventos sonoros intencionales que implican desde la voz de los actores, los pasos sobre el escenario, los materiales del dispositivo escénico, y por supuesto todo sonido, conjunto de sonidos, ruidos y músicas.

Por lo tanto el evento sonoro en este contexto propone una doble relación con el espectador que si bien puede hacer su propio recorte o decodificación de la propuesta, no deja de estar cautivo a ella. Podríamos evitar ver algo que nos aborrece tapándonos los ojos, pero es muy difícil aislarse efectivamente de un sonido que nos desagrada usando solo las manos. El evento sonoro es penetrante y omnipresente, tiene cierta prepotencia incluso. No entiende de cuarta pared, pero si de círculos mágicos, porque así se propaga. El sonido tiene la capacidad de mover hilos emotivos en los individuos, porque somos vulnerables a el, somos membrana viva que funciona como receptor querramos o no. Oir es ser tocado a la distancia.

Sonidos de referencia y sonidos de pertenencia

Mas allá de nuestra percepción y nuestra capacidad de recorte los sonidos suceden, y algunos suceden mas frecuentemente en algunos lugares o en algunos momentos o en algunas situaciones particulares, por eso los sonidos también conllevan características prestadas, asociaciones arbitrarias, evocativos geográficos y son elemento distintivo cultural de cualquier grupo social

la sonoridad del cuerpo

la sonoridad de las personas

la sonoridad de los objetos

la sonoridad de las culturas

la sonoridad de los idiomas

la sonoridad de los instantes

la sonoridad de las historias

En el marco de una propuesta escénica los eventos sonoros en su conjunto (voz de los actores, música, efectos sonoros, materiales escénicos, etc) construyen sentido en tanto que cada sonido tiene su propia información epocal, geográfica o natural. Una bocina no es igual en una moto que en un auto, que en una bicicleta, tampoco es igual la bocina de un auto moderno que la de uno antiguo. Hay sonidos que evocan lo diurno, sonidos que evocan lo nocturno, algunos indican multitud otros intimidad. Esta carga informativa a su vez puede operar en relación al conjunto de lo que sucede en escena de manera directa y afirmativa, contraria, irónica, metafórica  (y otras figuras retóricas, sinécdoque, metonimia, alegoría, etc) según este planteado el diseño sonoro de la propuesta.

Cada evento sonoro entra así en relación con todo aquello que cada espectador / oyente sepa o conozca de ese evento sonoro en cuestión:

  • suena algo que entiendo por musica
  • suena un violin
  • suena un violin interpretando un tango
  • suena un violin interpretando “el dia que me quieras”

El contexto geográfico y cultural en el que cada individuo está inmerso en el transcurso de su vida construye su acervo sonoro, su propio conjunto de sonidos de pertenencia. La edad, el entorno sonoro cotidiano en las distintas etapas de su vida, las posibilidades de contacto con manifestaciones artísticas que haya tenido cada espectador van a determinar el tipo de relación que cada individuo entable con una misma propuesta.

Por otra parte cuando un evento sonoro esta planteado en el contexto de una propuesta escénica, estará tambien en dialogo y tensión con los demas elementos y lenguajes escénicos

  • en tanto suena un violín interpretando El día que me quieras vemos a Rodolfo Walsh morir a balazos

 

  • en tanto suena un violín interpretando un tango una mujer de rojo atraviesa la escena.

 

  • una luz cenital recorta la silueta de un violinista, apagón a cuchilla, la música del violín continua en apagón

Por todo esto podríamos afirmar que un evento sonoro en el marco de las artes escénicas es un elemento polisemico que construye sentido y traza un entramado de relaciones multiples con el espectador, con el actor, con el universo sonoro del relato y tambien con el espacio sonoro de la representación.

El sonido y la construccion de sentido en su relación con otros lenguajes

(en construccion, guorquin progres)

El sonido se desarrolla en un tiempo y durante ese tiempo se relaciona con lo

  • textual
  • espacial
  • lumínico
  • escenográfico
  • objetual

funcionando de manera

  • directa
  • contraria
  • metaforica
  • sinecdoque
  • hiperbole
  • metonimia
  • etc

 

La musica en tanto lenguaje es relato / / El sonido como relato en si mismo

(en construccion, guorquin progres)

En el lenguaje hablado/escrito nos valemos de la oración como estructura de enunciación, construimos sentido a partir de esta estructura simple en la que interactúan dos términos: sujeto y verbo. En el lenguaje musical nos valemos de “cadencias” que son, como las oraciones, estructuras simples, secuencias de acordes que proponen tensión o reposo.

La relación entre estos estados de tensión y reposo es dinámica e interdependiente, un estado evoca e invoca al otro. El devenir de estados de tensión y reposo alternadamente construye un relato, que si bien no lleva la carga conceptual o significante de un mensaje del tipo “Ana esta enamorada de Juan pero no se atreve a confesarlo” por ejemplo, cada una de estas fases o estados de tensión y reposo se dan como ciclos que construyen en quien escucha la sensación de movimiento – que tiene su velocidad, sus pausas, sus hitos, sus climax y sus desenlaces particulares – 

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